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Ermita de San Rafael

Misas en la Ermita de San Rafael (2019)

  • Enero día 15 a las 19 horas
  • Febrero día 19 a las 19 horas
  • Marzo día 12 a las 19 horas
  • Abril día 16 a las 20 horas
  • Mayo día 14 a las 20 horas
  • Junio día 18 a las 20 horas
  • Julio día 23 a las 20 horas
  • Agosto día 20 a las 20 horas
  • Septiembre día 17 a las 20 horas
  • Octubre día 15 a las 20 horas
  • Noviembre día 17 a las 9 horas (San Rafael)
  • Diciembre día 17 a las 19 horas

Dentro del casco urbano se encuentra también la ermita de San Rafael que se terminó de construir en 1888 en su actual ubicación del carrer la Ermita, ya que previamente se encontraba algo más abajo, pero fue derribada para construir la carretera.
La planta, en forma de cruz latina, mide 15,16 por 5,75 metros. En ella se puede ver una imagen de San Rafael que tiene la peculiaridad de ir vestida de peregrino tradicional compostelano, fue realizada por José María Ponsoda, imaginero valenciano de la post-guerra, y se intentó simbolizar a San Rafael como patrón de los caminantes, ya que La Nucía era sitio de paso a las tierras del interior.

Ermita de San Vicente Ferrer (El Captivador)

Próxima Misa en la ermita: 29 de abril

Esta ermita, situada en la partida del Captivador, al SE. del núcleo urbano de La Nucía, es citada por Figueras Pacheco y José Sanchis y Sivera (Nomenclátor Geográfico-Eclesiástico de los pueblos de la Diócesis de Valencia. Valencia 1922,), que se refiere a Cautivador y dice: “Es un caserío de 200 habitantes, anejo de Nucia, arciprestazgo de Callosa de Ensarriá, cuya iglesia tiene por titular a San Vicente Ferrer. Llámase ese caserío Cautivador, porque en este sitio recogían los moriscos a los cautivos, después que fueron expulsados, y se los llevaban a Argel”. 

Según Miguel Guardiola Fuster (La Nucía, apuntes para la historia. Alicante, 1986), en 1802 un grupo de vecinos del Captivador, encabezados por Roque Devesa de Francisco, acometieron la construcción de la ermita, con licencia del arzobispo de Valencia, Joaquín Company. La primera piedra fue colocada por Esperanza Santamaría, esposa de Roque Llorens que, sin embargo, murió antes de terminarse la ermita; fue bendecida en 1803, por el vicario de la parroquia de La Nucía, don Miguel Femenía. Desde su fundación hasta 1812, se ocupaban de la ermita y celebraban los actos religiosos, los frailes del Hospicio de Altea, a los que se remuneraba con treinta y dos pesos anuales.

En el interior se observa un retablo con dos columnas corintias y entablamento que encierran la hornacina con la imagen de San Vicente realizada en 1999 por Esteve Edo, profesor de la Escuela de Bellas Artes de Valencia.

Datos obtenidos de la web manuserran.com